Proteger la información empresarial

¿Has oído hablar de los ciberataques? Las organizaciones criminales tradicionales ya no solo operan en las calles; se han hecho con todo un mercado cibernético donde, mediante las nuevas tecnologías, se dedican a robar datos de gran valor a grandes (o pequeñas) empresas para revenderlos o utilizarlos en su contra. Realizan robos de equipo técnico y piden rescates o llevan a cabo técnicas de extorsión…

¿Alguna vez se ha parado a pensar en las consecuencias que tendría sobre su empresa el hecho de perder su información o la posibilidad de acceder a ella? Actualmente, el motor estratégico generador de crecimiento y riqueza es la información, por lo que es crucial protegerla, así como los aparatos tecnológicos que la gestionan: Ordenadores, smarthphones, bases de datos, teléfonos…

Para asegurarse de una buena protección de la información, es importante reservarla; No publiques datos en redes sociales a la ligera y forma a tus trabajadores para que sean prudentes en el día a día. Uno de los datos que exponen información innecesariamente y que acostumbramos a publicar es la geolocalización; es importante mantener la localización geográfica desactivada.

2. La generación periódica de copias de seguridad de la información imprescindible (documentación, datos de la competencia, de la clientela…) es altamente aconsejable para no perder horas, días y semanas de trabajo por un “fallo técnico”.

3. No infravalores las contraseñas y las sugerencias de incorporar números, letras y símbolos. En los tiempos que corren, resulta sorprendentemente fácil descifrar contraseñas sencillas o con palabras clave fácilmente deductibles (no incluyas en ellas tu nombre ni el de tu empresa, entre otros).

4. No es necesario mencionar la gran importancia de mantener todo el software de la empresa a salvo de posibles pérdidas, robos o copias no deseadas (ser cauto a la hora de utilizar pen drives y, sobre todo, compartirlos; asegurar los ordenadores, los móviles…).

5. Y, aunque parezca una medida de prevención exagerada, evita utilizar redes inalámbricas públicas (sí, el WIFI público) cuando se trate de algún aparato tecnológico de la emprsa o que contenga información con un mínimo de importancia.

6. Aunque tu empresa sea una PYME, no descartes la opción de instalar cámaras de seguridad. Si sospechas de robo o de una mala praxis de tus empleados cuando no estás presente; si temes la posibilidad de que entren cuando el establecimiento está cerrado; si has sido amenazado o hay robos en la zona donde se ubica tu empresa… Son muchos los problemas de los que pueden librarte las cámaras, tanto de forma reactiva (una vez ha sido víctima de una actividad ilícita por parte de sus trabajadores o de terceros), como preventiva (el riesgo se reduce radicalmente ante la presencia de estos aparatos tecnológicos; nadie quiere ser descubierto).
7. Un aspecto que no podemos obviar son las videoconferencias: Si estableces comunicaciones con clientes, socios, proveedores o cualquier otro tipo de relación de esta manera, has de saber que es muy sencillo hackearlas para obtener información de relevancia. Por ello, es imprescindible realizarlas de forma inherente a las redes inalámbricas propias, con una configuración segura y evitando las comunicaciones con desconocidos. Cubrir la cámara cuando no se esté utilizando, así como dejar encendidos los micrófonos cuando no están en uso, son consejos que siempre pueden ayudar a mantener tu privacidad a salvo.

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *